Presentación
Mi nombre es Camila y me dicen Chami. Tengo 22 años, pero me siento de 16 jeeeeje estudio medicina, soy vegetariana desde hace 8 años, hace 10 años dejé de consumir azúcar y desde hace 2 que llevo una alimentación más limpia (porque alimentación vegetariana y sin azúcar no es sinónimo de alimentación limpia, sigan mirando el blog y les explicaré). ENTONCES ¿QUÉ COMO? jajaja muchas cosas, acompañenme y lo descubriran.
Cuando tenía 12 años
descubrí que tenía resistencia a la insulina, por ende, eliminé el consumo de
azúcar y comencé a preferir alimentos integrales, sin embargo, no llevaba
una alimentación precisamente limpia: consumía pocos vegetales y legumbres,
además me encantaban los alimentos “sugar free” del supermercado, porque era
“lo que podía” comer. Yo no sabía del engaño y de los intereses económicos que
hay detrás de todos estos productos, que no generan más que confusión en las
personas que quieren alimentarse de manera más saludable, en quienes tengan
obesidad, resistencia a la insulina o diabetes.
2010: Ahora soy vegetariana
Dos años después tomé una
de las mejores decisiones de mi vida: me volví vegetariana. En ese momento no
lo hice por querer ser respetuosa con la vida de los animales, ni por el
impacto medioambiental, tampoco por salud. Lo hice porque sentí algo tan fuerte
en mi interior que me decía “no necesitas comer carne”. La verdad es que
siempre lo había sentido, pero en ese momento fue más intenso, mi cuerpo me
decia basta, no necesito carne. Así que adopté una dieta vegetariana, pero
consumía pocas legumbres, frutas, verduras y frutos secos, mientras que mi
consumo de productos procesados era elevado.
2015: Período de turbulencias
Me ha costado mucho
escribir esto porque es muy íntimo, es una puerta al dolor y al
autoconocimiento, el comienzo de un viaje de crecimiento, aunque se me haya fracturado
el alma en el camino (actualmente me estoy re construyendo). A mi mamá le
diagnosticaron cáncer y mi papá eliminó todos los alimentos procesados de la
alimentación del hogar, literalmente, tiró todo eso a la brasura, así que
comenzamos a comer más limpio. A mi madre le fue bien, triunfó, pasó por
quimioterapia, cirugia y radioterapia, después de un año de todas esas
intervenciones, había ganado, debía chequearse en seis meses más. Pero, la
pesadilla no había acabado. Es tan triste como todo puede pasar de estar bien a
estar absolutamente destruido. La enfermedad volvió mucho más agresiva, tras
nueve meses de la recidiva mi mamá había fallecido. No me gusta escribir esto.
NO me gusta. Les contaré la parte linda.
La parte linda es la
lucha, la fuerza que tenía mi madre, el apoyo y la unión que tuvimos como grupo
familiar. Tratamos su enfermedad considerando mil aristas, entre ellas, la
alimentación jugó un rol clave. Mi mamá pese a todo, se mantuvo activa y llena
de energía. “Me siento tan bien, siento
mi cuerpo fuerte, sano, no puedo creer que estoy enferma, estoy en mi mejor
momento”. Decidí apoyarla en un 100% y llevar una alimentación limpia, realizar
actividad física, ser positiva, mantener la mente limpia. Ella era bien golosa,
así que me las ingenié para cocinar preparaciones ricas y saludables para ella.
Luego de un tiempo, me dieron ganas de compartir esto con más personas y
consideré instagram una buena plataforma para ello, así nació @sencilloyconsciente.
Ahora, que estamos mas grandes quise abrir este blog, para tener el contenido más ordenado y poder explayarme
un poco más.
Están en casa, disfruten el
proyecto, gracias por tripular conmigo.



���� Te amo cami ����
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